Cuando la incapacidad se convierte en deuda

Por estos días hay profundos debates puertas adentro del Concejo Deliberante de la ciudad, debates que algunos intentan que no trasciendan los muros del palacio municipal. Como bien dijo el Intendente Aranda, el Concejo dejó de ser una escribanía, ahora es un cuartel.

Sucede que Aranda bajó la orden para que sus soldaditos en el Concejo aprueben, a libro cerrado y sin dar mayores explicaciones, la mayor toma de deuda de los últimos años. El intendente es consciente de sus limitaciones y las de sus funcionarios y habiendo transitado más de la mitad de su mandato necesita mostrar logros de gestión, más allá del pintado de calle 25, la colocación de macetas y la apertura de sumarios internos.

Es evidente que para un intendente que le cuesta a la ciudad más de $ 1.000.000 anuales todo esto tiene gusto a poco, aunque sumando el costo de todos los funcionarios, tiene gusto a nada.

Entonces apareció la solución mágica, endeudar a la ciudad en dólares para poder tener una foto, si, al menos una foto, rodeado de nuevas herramientas y con algunas cuadras de cordón cuneta que borren tantos malos recuerdos de la gestión.

Más de un desprevenido (o negado) podrá decir: ¿Y cuál es el problema, casi todas las gestiones se endeudan? Y la respuesta es que los problemas son varios. Arranquemos.

El primer problema es que una municipalidad que recauda en pesos asume una deuda en dólares (si, esos billetes verdes que en los últimos 2 años aumentaron mas de un 100%).

El segundo problema es que lo hace a una tasa de interés altísima en dólares, casi 9% anual.

El tercero es que toma esta deuda a 8 años de plazo y con los primeros 5 de gracia, realizando el primer pago de capital en el año 2023, transfiriendo el peso de las obligaciones a futuras gestiones mientras él, quizás, ande danzando sin preocupaciones por las playas de algún país vecino, como tanto le gusta hacer.

El cuarto es que pone como garantía los recursos coparticipables, sí,  esos mismos que le permiten pagar los sueldos mes a mes.

El quinto es que renuncia expresamente a devolver el crédito en otro valor que no sea en dólares (¿pensará dolarizar las tasas?)

El sexto es que no tiene proyección alguna de como pagar esta deuda (en dólares) aunque debe ser lo que menos le importe ya que él no deberá hacerlo.

En un intento bastante pobre de dar explicaciones, Aranda informa que mensualmente gasta $400.000 en alquiler de maquinaria y que con lo que se ahorría al no tener que hacerlo, tendría recursos mas que suficientes para afrontar los pagos del crédito.

El problema es que cuando enumera la maquinaria que alquila y la que piensa comprar, estas listas no coinciden, por lo tanto, mal podría ahorrar dejando de alquilar algo que no compra.

Resumiendo, Aranda y sus  soldaditos planean endeudar a la ciudad en dólares, que a valor de hoy, y roguemos que el dólar no aumente por los próximos 8 años, suman unos $14.000.000 considerando capital e intereses, a una tasa altísima y a un plazo de 8 años  y todo para comprar…

Bueno, esa es otra parte complicada de explicar porque en el transcurso de dos meses ya han cambiado 3 veces la finalidad del crédito. Hay momentos en que pareciera que lo realmente importante fuera endeudarse sin saber para que.

Como si todo esto fuera poco, esta toma de deuda se produce cuando el municipio tiene un déficit de $18.000.000, según su informe de gestión, una deuda con la Caja Municipal, de la que llamativamente nadie habla, de mas de $ 40.000.000  y una posible deuda millonaria con la ¿ex? jueza de faltas según un fallo reciente.

Así todo, cabría hacerse las siguientes preguntas:

¿Cuál será la postura de empleados y jubilados municipales sabiendo que en pocos años más los recursos municipales se verán seriamente afectados al tener que hacer frente a esta deuda?

¿Qué pensarán los vecinos sabiendo que pueden peligrar los servicios básicos que presta la municipalidad?

Ojalá tanto silencio no se convierta en cómplice de los infortunios del mañana.

Mientras tanto, el Intendente y sus 6 concejales están esperando ansiosos la llegada del fotógrafo.

Autor entrada: Master

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