El silencio que hizo más ruido

Por Perro Viejo

El Concejo Deliberante de la ciudad vivió su súper miércoles. Tres temas clave para la vida de la ciudad fueron tratados en un par de horas. Presupuesto, Impuestos y toma de Deuda fueron las vedettes de la noche.

Un recinto a pleno como hace años no se veía; no le erramos cuando dijimos que el lugar iba a quedar chico. Lo ideal hubiera sido convocar en un lugar más amplio pero el oficialismo sabía que eso hubiera implicado perder la localía, ni convocando a todos los funcionarios como se hizo hubieran podido superar la cantidad de ciudadanos comunes que se hicieron presentes para escuchar a sus representantes.

El tema que más se debatió fue sin dudas la autorización para la toma de deuda que el legislativo debía otorgar al ejecutivo para la compra de maquinarias. No vamos a ahondar nuevamente en las características del crédito ni en los argumentos que cada bloque esgrimió a la hora de justificar u oponerse ya que a esta altura deben resultar por todos conocidos.

Durante la semana se escucharon distintas voces críticas a esta iniciativa, pero el silencio que más ruido hizo fue el del Directorio de la Caja Municipal de Jubilaciones. Teniendo en cuenta que es el mayor acreedor municipal y que durante el debate ambos bloques mencionaron infinidad de veces a la Caja y su cuasi quebranto debido a la deuda que la Municipalidad mantiene con ella, resulta incomprensible que su Directorio no haya dicho una sola palabra del tema. Se supone que la Caja debería ser la más interesada en que el municipio no siga incrementando su pasivo hasta tanto no cancele sus obligaciones con ella interponiendo acciones que impidan el acceso a nuevos créditos que profundicen aún más el pésimo estado de sus finanzas. Nada de eso ocurrió, ni un mínimo comunicado expresando su preocupación por la situación.

Ni hablar que una de sus directoras, que también es concejal, votó afirmativamente el endeudamiento y hasta relató, con bastante miopía política, como gestiones anteriores avanzaron sobre los recursos de la entidad.

Cuando uno se pregunta cómo llegó la Caja a una situación tan acuciante la respuesta es siempre la misma, por los políticos de turno. Seguramente es así pero no son los únicos responsables, el silencio cómplice o la indiferencia de aquellos que son sus beneficiarios directos también jugó un rol importante, tal como lo juega hoy.

Para cerrar y a modo de resumen de todo lo expresado, un dato de color. El presidente de la Caja, el gran Cocho, hombre encargado de velar por los intereses de la entidad asistió al recinto como un espectador más y al finalizar la sesión felicitó a los concejales del oficialismo por haber aprobado el crédito. Es como si el gerente de un banco felicitara a su peor cliente porque este sigue contrayendo deuda que ahoga aún más su situación financiera.

Cosas que pasan en nuestra querida ciudad. ¿El dólar? Bien, sigue subiendo.

Autor entrada: Master

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