La grasa militante, el gremio, la caja, las obras y otras yerbas

Por Penélope.

La primera impresión al ver la lista fue mirar el calendario. ¿Hoy es 28 de Diciembre?, No es 10 de Agosto, no se trata de un chiste por el día de los inocentes.

La segunda fue decir: Aranda cometió un error, en vez de entregar la lista de los incorporados a planta entregó la lista de fiscales y militantes radicales en las elecciones 2017.

Pero no hubo equivocación, incorporó a planta casi 40 afilados y militantes de la UCR, “La grasa de la militancia” como expresara hace un tiempo un funcionario de Cambiemos.

Los hechos a analizar son varios y lo haré por partes.

Esta incorporación masiva de “grasa militante” representa casi un 15% de la planta municipal. La excusa es que existían las vacantes, o sea, la ciudad necesita tener 300 empleados de planta además de similar cantidad de contratados y subvencionados. Números demenciales para un municipio que tiene atrasos en el pago de proveedores, horas extras y combustible para los vehículos, solo por citar unos pocos problemas.

Vamos a suponer que era necesario. ¿Alguien supone que esto redundará en mejores servicios para los contribuyentes?

¿Uds creen que  Mántaras ,  Colobig y  Cechetti harán el barrido de calles, que  Mazzola y  Cerrudo estarán en la recolección de ramas y escombros, que  Telatín y  Martinez harán recolección de basura o que el Gran Cuñado, Jorge Gonzalez se dedicará al mantenimiento de plazas? Porque la ciudad necesita municipales en las calles, no en oficinas.

Otro punto importante a analizar es la realidad de la Caja Municipal. Estas designaciones pueden sonar a buena noticia en el corto plazo, incorporar “grasa militante” que haga aportes suena bien, el problema es que gran parte de los incorporados han superado holgadamente los 45 años, lo que no estaría mal si fuese gente que ha trabajado por décadas en forma informal en el municipio, pero es un desastre si recién ingresaron con Aranda. La Caja no necesita más beneficiarios, necesita más aportantes, pareciera que con estas designaciones esta necesidad no es tenida en cuenta.

Otra cuestión es saber cómo se van a pagar estos sueldos. Debemos reconocer que Aranda es un inútil gobernando la ciudad pero es muy útil para  la “grasa militante”.

Hace un par de semanas  introdujo al Concejo una modificación presupuestaria, sacó $40.000.000 (si, leyó bien, cuarenta millones) destinados a obras para la ciudad (cordones cuneta, cloacas, asfalto, iluminación, etc.) y los destinó al pago de sueldos.

Resumiendo, quitó obras para los vecinos y destinó el dinero para aumentarse su sueldo y pagar los sueldos de la “grasa militante”. Todo consentido por sus concejales.

También hay que analizar la actitud del gremio que ¿representa? a los trabajadores. Carlos Zapata, desaparecido en acción, ha hecho silencio y solo hace su aparición en medios donde, mas que hacerle notas le tiran centros, en los lugares donde se le hacen preguntas incómodas, no aparece.

Solo se escuchó la palabra de Luis Grancelli, quien expresó públicamente pertenecer a la Junta de Admisión, Calificación y Disciplina. Lo llamativo fue que su primer acto fue “JUSTIFICAR” los nombramientos en virtud de que los anteriores hacían lo mismo!,

Es entendible que se exprese de esa forma ya que nadie puede tirar la primera piedra, casi toda la planta permanente municipal ingresó por favores políticos, incluyendo a los dirigentes gremiales que tienen muy en claro lo de no escupir para arriba.

Mas allá de la pobre intervención, lo que queda de manifiesto es el “extremo desconocimiento” de la Ordenanza conocida como “El Estatuto Municipal”.

Esta Ordenanza expresa que la Junta tiene una función consultiva que consiste en asesorar e informar al Ejecutivo y al Concejo en asuntos de administración interna o externa y que dentro de estas responsabilidades figura la “Admisión de empleados y obreros a la Administración Municipal”, también dice expresamente que esta instancia administrativa será “OBLIGATORIA”, cosas que Grancelli no puede desconocer.

El hecho de ser “Consultiva” no invalida la “obligatoriedad“ de su realización  y que en virtud de ello estas designaciones son nulas de nulidad absoluta y judicializables por parte de quienes se sientan afectados en sus derechos.

Así las cosas, hoy tenemos una gestión con Honestidad, Transparencia y ahora también, con la Grasa Militante de la UCR Diamantina.

Autor entrada: Penelope

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